La caja favorita: un juguete sencillo, bien preparado
Convierte un embalaje limpio en un rincón para explorar, sin complicaciones.
Revisa el material
Elige una caja limpia, seca y sin restos de productos. Retira grapas, cintas, cuerdas, asas y piezas pequeñas. No uses cajas con bordes cortantes o aberturas donde pueda quedar atascado.
Deja que la descubra
Colócala en el suelo, estable y abierta, lejos de puertas y zonas de paso. Puedes añadir una manta que ya conozca. No cierres al gato dentro ni lo metas si se resiste.
Supervisa y renueva
Observa cómo la utiliza. Retírala si arranca e ingiere cartón o si se deteriora. Una caja no necesita adornos para despertar interés: el espacio y la posibilidad de entrar y salir ya ofrecen algo que explorar.